miércoles, 13 de febrero de 2008

CONSEJOS

Diez consejos a la hora de publicar un artículo en tu blog

1, Lee el texto dos veces (y quien dice ‘dos’, dice ‘tres’). Si crees que lo puedes mejorar, hazlo. Si llegas a la conclusión de que no estás inspirado, déjalo para más adelante. Corta lo que tengas que cortar y corrige lo que tengas que corregir. El objetivo: no tener que volver a editar el artículo una vez publicado (tus lectores y lectoras te lo agradecerán).

2, Si el tema lo exige, publica rápidamente. La inmediatez es una de las grandes virtudes y armas de la blogosfera. Luego siempre puedes ir actualizando el artículo o publicar las novedades en una serie. Si el tema no lo exige o si se trata de una opinión, reflexión o ensayo, tómate todo el tiempo que necesites.

3, Comprueba la ortografía. En caso de duda, tienes a sólo un click herramientas tan indispensables como el Diccionario de la Real Academia (DRAE) o Wordreference. No creas que las lectoras y los lectores perdonarán tu mal estilo porque ofreces contenidos interesantes, nadie pone demasiado interés en alguien que no se preocupa por expresarse correctamente. La ‘fórmula’ SMS no es moderna, los y las trogloditas ya se expresaban más o menos así.

4, Comprueba uno por uno los enlaces. Quien te lee detesta hacer click y encontrarse con un error 404, sobre todo si el enlace es vital para entender o completar el artículo.

5, No dudes en editar el artículo una vez publicado si es realmente necesario. Haz notar en la nueva edición los cambios relevantes con dos herramientas que tienes a tu disposición: cuentas con la opción de tachar las palabras o expresiones incorrectas del original sin borrarlas (para que todos puedan ver los cambios: ejemplo); o la opción de incluir el término ‘actualización’ y añadir una explicación de los cambios o novedades en la noticia. Se pueden utilizar las dos en un mismo artículo, pero resérvalas siempre para cambios relevantes: poner un acento omitido no merece tanto despliegue de información.

6, Si incluyes imágenes, pregúntate si son realmente necesarias, si añaden información o compensan la estética del blog. Si no es así, elimínala. Las imágenes no sólo ralentizan la carga de las páginas, sino que ocupan bastante espacio en el servidor. Si, además, no aportan nada, pueden convertir tu sitio en un collage infumable y sin sentido. Nunca nunca nunca (salvo que el autor o la autora lo autorice ofreciendo el código) utilices imágenes alojadas en otro servidor, porque estarás consumiendo su ancho de banda y su página se ralentizará. Nunca nunca nunca (salvo que el autor o la autora lo autorice de forma expresa) utilices imágenes con copyright.

7, Escoge bien tus etiquetas, secciones y categorías, si no tu blog se convertirá rápidamente en un laberinto para quien intente acceder a la información.

8, Por regla general, intenta que el título sea corto y descriptivo, con palabras clave que definan el contenido del artículo.

9, No olvides nunca citar y enlazar la fuente. Y no te confundas a la hora de ofrecer los créditos: aunque una web informe de algo, no quiere decir que sean los autores y autoras de ese textos, sino sólo reproductores. Indica que lo que reproduces es una “fuente” cuando sepas que es de su autoría o que es una “vía” cuando sepas que lo citado no es propiedad de tal o cual web, sino que lo han reproducido a partir de cualquier otro sitio. También deberías citar la fuente de las imágenes, lleven éstas copyright o copyleft.

10, Puedes enlazar a viejos artículos de tu propio blog si resultan relevantes para el artículo que estás escribiendo, pero no abuses de ello con el único fin de obtener más visitas.

Recortado y editado a partir del artículo publicado en el blog Mangas Verdes

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